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  • Saquen de la industria del gas natural al gobierno federal

    En Dakota del Norte, la gente tiene trabajo. Este estado lideró el año pasado la creación de empleo de la nación y su tasa de desempleo es de sólo el 3.2% (comparada con la tasa nacional del 7.9%). ¿Por qué?

    En una palabra: energía.

    Como comenta en un próximo artículo el analista de la Fundación Heritage Nicolas Loris, investigador adscrito a la donación Joyce Morgan:

    Los avances tecnológicos en la perforación direccional y la fracturación hidráulica han conllevado tal abundancia en la producción de gas natural de Estados Unidos que está cambiando de forma fundamental el panorama energético. El resultado ha sido más empleo, crecimiento económico y, por tanto, unos precios más bajos para el gas natural doméstico en un mercado que siempre ha sido conocido por su volatilidad.

    A pesar de la desinformación de los medios de comunicación y de las interpretaciones de Hollywood, como en Promised Land, la realidad sigue siendo que la fracturación hidráulica, también denominada fracking, se está realzando de un modo responsable y está revitalizando las economías locales, como por ejemplo en Williston, Dakota del Norte.

    Loris indica que Estados Unidos posee en su subsuelo gas natural para un siglo a los actuales ritmos de consumo. Con más de 12 millones de americanos sin trabajo, Ud. pensaría que un impulso económico como este sería bienvenido, pero una vez más, el gobierno federal se interpone en el camino del crecimiento.

    Para exportar el gas natural, las compañías tienen que obtener la aprobación de dos agencias federales y del estado correspondiente. Hasta ahora, el Departamento de Energía (DOE) ha concedido solamente un permiso de las 17 solicitudes para países con los que Estados Unidos no tiene un acuerdo de libre comercio. Loris comenta que esto se debería cambiar:

    El papel del DOE en la concesión de permisos es completamente innecesario y se debería permitir que los productores de Estados Unidos exportasen [gas natural licuado] al país que estimen conveniente…El gas natural debería ser tratado como cualquier otro bien con el que se comercie en todo el mundo…No debería corresponder al Departamento de Energía ni a cualquier agencia federal el decidir qué cantidad de gas natural a exportar es de interés público.

    Mañana, el Senado comenzará a considerar el futuro del gas natural, pues el Comité de Recursos Naturales y Energía celebrará una sesión sobre factores ambientales, importación, exportación y economía.

    Dar rienda suelta a la producción de gas natural en Estados Unidos es importante para la energía nacional, pues este proporciona alrededor del 30% de la electricidad de Estados Unidos y se utiliza para calentar y refrigerar los hogares, así como para cocinas, hornos y calentadores de agua. Asimismo, cada vez más autos, autobuses y camiones están funcionando con gas natural. Pero aun así hay una gran cantidad de este recurso que se podría exportar. Como explica Loris:

    Proporcionar a otros países una energía más barata no sólo reduciría el precio de los productos que importa Estados Unidos (ya que las empresas podrían fabricar esos productos a menor precio), sino que también fomentaría el desarrollo económico en esos países de modo que importarían más bienes de fabricación americana. Los aumentos marginales del precio del gas natural en Estados Unidos como resultado de las exportaciones incentivaría todavía más la producción nacional.

    Por otro lado, el Departamento de Energía hizo público un estudio que concluía que los beneficios de exportar gas natural son tremendamente positivos para la economía de Estados Unidos. El estudio también descubrió que exportar gas natural incrementaría la recaudación anual por exportaciones de Estados Unidos desde los $10,000 millones actuales hasta $30,000 millones. Y nuestra economía se podría aprovechar de ese impulso.

    Pero la intromisión federal amenaza con arruinar el desarrollo de este valioso recurso, además sin tener una buena razón para ello, puesto que los estados han tenido un éxito increíble en la promoción de una fracturación hidráulica segura y en la protección del medio ambiente. Loris resalta sus logros:

    En Pensilvania, se ha estado llevando a cabo la fracturación hidráulica desde la década de 1960, con cerca de 100,000 pozos de gas y petróleo perforados mediante fracturación y sin registrar casos de contaminación de las aguas subterráneas. El mismo récord de limpieza es válido para Ohio, donde se han perforado mediante fracturación más de 70,000 pozos de gas y petróleo. La Comisión del Pacto Interestatal para el Gas y el Petróleo ha recogido todas las estadísticas de los 50 estados, cada uno de los cuales presenta un historial impecable en lo que respecta al ‘fracking’ y a la protección de las aguas subterráneas.

    A la vista de tales éxitos, el gobierno federal no necesita un montón de procedimientos burocráticos. Los estados están explotando sus recursos de manera efectiva y están cuidando de su gente y de sus tierras. Y levantar las restricciones a las exportaciones de gas natural proporcionaría aún más beneficios económicos procedentes de la revolución energética de Estados Unidos. Con sus innecesarias demoras en la concesión de permisos, el Departamento de Energía simplemente está impidiendo que más localidades reciban este impulso y que todo el país se beneficie de ello.

     

    La versión en inglés de este artículo está en Heritage.org. 

     

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