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  • ¿Se esconderá también Harry Reid en Illinois?

    Durante toda la semana pasada, la nación fue testigo del espectáculo de los legisladores demócratas de Wisconsin e Indiana, huyendo de sus estados hacia Illinois, al estilo de Bonnie y Clyde, aunque en este caso en la esperanza de que su ausencia impidiera tener que tomar decisiones difíciles. En casa, hacían falta sus votos para rescatar a sus estados de problemas fiscales con consecuencias funestas, como es el caso de los estados centrales y del resto de Estados Unidos. Los déficits presupuestarios se están hinchando y la competición por escasos recursos financieros crece de forma alarmante.

    Esta escenificación que nos retrotrae a la época de la Prohibición en realidad se puede extender al gobierno federal y a Washington, en momentos en que el nuevo Congreso se prepara para el cuerpo a cuerpo en su arduo primer debate presupuestario. ¿Huirán los progres otra vez de su responsabilidad?

    El gobierno federal ha estado funcionando gracias a una prórroga de gasto que expirará el 4 de marzo. La Cámara de Representantes, liderada por su presidente republicano John Boehner (R-IL) ya ha aprobado una nueva prórroga que recorta aproximadamente $61 mil millones del actual presupuesto del año y mantiene al gobierno funcionando hasta finales de 2011. La pelota está ahora en manos del líder de la mayoría en el Senado, Harry Reid (D-NV) y del presidente Obama: Ellos tendrán que decidir si aceptarán este primer modesto paso hacia la responsabilidad fiscal o si van a continuar empujando a nuestra nación por la espiral descendente que los votantes rechazaron en noviembre de 2010.

    ¿Aceptarán realmente Reid y Obama los recortes presupuestarios necesarios? Harry Reid incluso ha admitido que los recortes son necesarios, ya que él y sus colegas estuvieron la pasada semana presumiendo de los supuestos $41 mil millones de ahorros que parece que incluyen sus propuestas aún por publicar Aunque es un buen inicio que Reid entienda que son necesarios importantes recortes de gasto, sus cálculos no tienen sentido. El Washington Post tildaba hoy de “calculadores y no muy veraces” esos supuestos recortes de $41 mil millones”.

    Los “ahorros” que Reid y sus colegas demócratas sugieren que se incluyan en la prórroga del Senado son simplemente recortes de la propuesta presupuestaria de Obama para 2011. Por supuesto, nunca se promulgaron ya que el último Congreso prefirió no cumplir con su más básica obligación que es aprobar unos presupuestos. Así que, ya que el gobierno federal está todavía operando a niveles de 2010 y la prórroga del senador Reid, parece ser, seguiría financiando al gobierno en esos niveles, eso dejaría a sus recortes en exactamente… cero.

    Dicho de otra manera, imagine Ud. que Reid tiene ocho naranjas y Obama sugiere añadir dos más al total.  Si Reid rehúsa tomar esas dos naranjas, ¿será que ha “recortado” el total en un 20%? Por supuesto que no. Aún sigue teniendo ocho naranjas.

    Se trata de la misma narrativa llena de falsedad que los demócratas emplearon en diciembre cuando nos vendieron el impedir los aumentos de impuestos como un “recorte” de impuestos. Es que, sencillamente, la nación ya ha superado muy mucho ese punto en el que los gestos simbólicos harían el trabajo. El statu quo puede ser un cambio bienvenido comparado con la trayectoria de gasto desaforado de los dos últimos años, pero eso no es gobernar con responsabilidad.

    El presidente Obama quisiera que Ud. pensase que él ha visto la luz en lo que al gasto se refiere. Su propia propuesta de presupuestos dice que “debemos liberarnos de la carga de déficits históricos y creciente deuda “. Pero a pesar de su excelsa retórica, Obama ha propuesto unos presupuestos para el ejercicio fiscal 2012 que incrementan el gasto y casi doblan nuestra deuda nacional durante esta década. Después prometió vetar la prórroga que aprobó la Cámara de Representantes, una vez más alegando responsabilidad fiscal y a la vez rechazándola. Es hora de que muestre que es un líder. Sr. Presidente, el momento de los recortes es ahora.

    Que no le quepa la menor duda, estos recortes son primeros pasos de vital importancia para conseguir el control del disparado gasto federal. Pero a pesar de toda la retórica de miedo, ni siquiera retrotraerían el gasto federal a los niveles de 2008 previos a la recesión. Hacer modestos recortes como éstos al resto del presupuesto de 2011 demostraría que se puede confiar en que Washington dará los difíciles pasos que se necesitan para poner el gasto y la deuda bajo control.

    El pueblo americano exigió de este Congreso que tomara decisiones difíciles e hiciera verdaderos recortes y los republicanos del Congreso se comprometieron a ello en su Promesa a América. Recortes significativos. No se debería dejar pasar esta oportunidad. Capitular haría que Washington volviera a las andadas y América no se puede dar ese lujo.

    Si el senador Reid necesita más tiempo de preparación para tales recortes mediante otra ley de gasto temporal, eso también deberá mostrarnos recortes reales, tangibles, junto con cambios de política completamente alineados con lo que ha aprobado la Cámara de Representantes este mes. Ayer, Boehner propuso justamente esa medida provisional que recortaría $4 mil millones en dos semanas como señal de buena fe. Por supuesto que  recortar unos miserables $4 mil millones no parará el progreso o llevará a un potencial cierre del gobierno, ¿verdad?

    La Cámara de Representantes ha mostrado capacidad de liderazgo. Si los demócratas del Senado y el presidente eligen no seguir su ejemplo, entonces uno tiene que preguntarse si ellos prefieren que cierre el gobierno antes que tomar las necesarias medidas difíciles.

    Si el presidente Obama y el líder de la mayoría Harry Reid quieren aplazar estas duras medidas para otro momento, otro Congreso, otra generación, otra vez, entonces estarán abdicando de sus responsabilidades, de la misma forma que lo están haciendo ahora sus colegas progresistas en Wisconsin e Indiana. Es hora de que ambas cámaras del Congreso y la Casa Blanca se pongan a trabajar. Dejarlo para después ya no es una opción.

    La versión en inglés de este artículo se publicó en Heritage.org
    Posted in Cámara de Representantes, Economía, Estudios, Senado, Soluciones para América