Nuestra Visión:
Forjar un Estados Unidos donde la libertad, la oportunidad, la prosperidad y la sociedad civil florezcan.

 
 
 

“Solución Tarjeta Roja”: Un enfoque distinto para la inmigración, la prosperidad y la seguridad

01 / 12 / 2011

 

 

Tras el debate presidencial del Partido Republicano de la semana pasada, la frase “Tarjeta Roja” se ha oído bastante. No, no estamos hablando de penaltis o ir de compras el Viernes Negro. Estamos hablando de la “Solución Tarjeta Roja” de la Fundación Krieble para la inmigración y la seguridad fronteriza.

Desde que este concepto fue planteado en el debate de la semana pasada, los críticos han desestimado la propuesta, alegando que no es más que una amnistía encubierta y sólo serviría para empeorar el problema de la inmigración ilegal. Hellen E. Krieble, fundadora y presidenta de la Fundación Krieble, lo ve de otro modo:

 

No es una amnistía en absoluto…. No hay amnistía en ello…. Y no se trata de ciudadanía ni tarjeta de residencia ni ninguna de esas cosas, que son claramente el trabajo del gobierno federal. Le da a cualquiera que esté trabajando en Estados Unidos ilegalmente y que nunca haya cometido un delito, la oportunidad de salir de las fronteras, entrar al proceso y volver legalmente en una semana.

 

Krieble está en lo correcto. Vamos a darle un segundo vistazo a los datos.

La Solución Tarjeta Roja no propone que los inmigrantes ilegales obtengan una “vía a la ciudadanía”, de hecho, hace todo lo contrario. Cita el hecho de que muchos inmigrantes ilegales no son en realidad inmigrantes ya que muchos de los llamados inmigrantes ilegales no están en Estados Unidos buscando obtener la ciudadanía o estatus de residente permanente, sino que están en el país sólo para trabajar, lo que los convierte en trabajadores ilegales temporales, más que cualquier otra cosa. El plan Krieble busca crear vías separadas para hacerle frente a la población extranjera.

Una vía se ocuparía de la residencia permanente, estatus de residente con tarjeta verde y ciudadanía – todas responsabilidad del gobierno federal. El otro proceso que sería facilitar un programa de trabajadores temporales, recaería en el sector privado, lo que ayudaría a reunir empleadores con posibles empleados.

El plan también exige que cualquier persona que se encuentren ilegalmente en Estados Unidos regrese primero a su patria antes de solicitar permiso de trabajo legal o “Tarjeta Roja”.

Por lo tanto, la Solución Tarjeta Roja no es amnistía, sino que sería también una forma de adherirse a los principios de libre mercado y ayudar a satisfacer las necesidades de empleadores en Estados Unidos. Habría entidades del sector privado pero certificadas por el gobierno que trabajen con México y otras naciones de acogida para abrir oficinas en el extranjero y ayudar a reunir a trabajadores con empleadores para que así nadie entre al país como trabajadores temporales sin trabajo alguno. Las oficinas del sector privado también se encargarían de investigar los antecedentes penales de los candidatos para asegurarse de que Estados Unidos no admita delincuentes extranjeros.

El plan también podría aliviar en algo la tensión en el ya sobrecargado sistema de inmigración y no costaría ni un centavo a los contribuyentes ya que se financiaría en su totalidad mediante tasas que pagarían los usuarios del sistema. Y eso por no mencionar que el aumento de las vías legales para que los trabajadores temporales ingresen a Estados Unidos ayudaría a reducir el número de personas que intentan cruzar ilegalmente la frontera, relajando considerablemente la carga que pesa sobre los agentes fronterizos.

Con la Solución Tarjeta Roja, “el pueblo americano consigue fronteras seguras, una economía fuerte y un Estados Unidos más seguro”.

 

Vea aquí el plan Krieble (en inglés).

 

La versión en inglés de este artículo se publicó en Heritage.org.

 

Publicado en: EstudiosGobierno de Estados UnidosIniciativa y Libre MercadoInmigraciónOpiniónProteger a AméricaSeguridadTemas legales