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  • Sumando otra victoria más en el camino a la derogación de Obamacare

    “Es difícil imaginarse que una nación que comenzó, al menos en parte, como resultado de la oposición a un mandato británico que daba un monopolio a la Compañía Británica de las Indias Orientales e imponía un impuesto nominal sobre todo el té vendido en América se hubiese metido a crear un gobierno con el poder de obligar al pueblo a comprar té en  primer lugar. Si el Congreso puede multar a un individuo pasivo por no comerciar, la enumeración de poderes en la Constitución habría sido en vano porque ‘sería  difícil percibir limitación alguna del poder federal’ y tendríamos una Constitución solo de nombre”.

    Así escribió ayer el juez Roger Vinson de la Corte Federal de Distrito de Estados Unidos perteneciente al Distrito Norte de Florida mientras se convertía en el segundo juez federal que invalidaba el mandato individual de Obamacare. Al igual que el juez Henry Hudson de la Corte Federal de Distrito de Estados Unidos perteneciente al Distrito Este de Virginia, el juez Vinson también encontró que la sección 1501 de la ley que obliga a todos los americanos a comprar seguro médico aprobado por el gobierno, “cae fuera del límite de autoridad del Congreso otorgado por la Cláusula de Comercio y no se puede conciliar con un gobierno limitado de poderes enumerados”.

    Pero luego, el juez Vinson va incluso más allá, concluyendo que “el mandato individual y las demás disposiciones están inextricablemente ligadas en la intención [de la ley, por tanto] deben aprobarse o rechazarse como una sola pieza”. Por consiguiente, Vinson concluye que: “Ya que el mandato individual es inconstitucional y no es escindible [de la ley], se debe invalidar toda la ley”.

    Para alcanzar la decisión de invalidar la totalidad de Obamacare, el juez Vinson utilizó las propias palabras de la administración Obama en su contra, señalando que los documentos presentados a la Corte por la administración misma afirmaban que las otras disposiciones de la ley “no se pueden escindir [del mandato individual]”. Además, el juez Vinson observó que el Congreso habría podido incluir fácilmente una cláusula de nulidad parcial en la legislación si así lo hubiera querido y que una versión anterior de Obamacare de hecho tenía esa cláusula, pero el Congreso la quitó con toda intención en la versión final. El juez Vinson escribió que la administración Obama “ha afirmado repetidas veces que el mandato individual es absolutamente ‘necesario’ y ‘fundamental’ para que la ley funcione como lo previó el Congreso. Yo acepto que es así”.

    La decisión del juez Vinson es un mazazo de tal magnitud para Obamacare que esa ley nunca se recuperará de él. El New York Times afirma que la decisión “nivela el marcador en 2-2” y el Washington Post “informa” que: “Cuatro demandas se han decidido hasta ahora por sus propios méritos – dos que respaldan la ley y, con la decisión de lunes, dos la encuentran inconstitucional en parte o en su totalidad”. Nada podría estar más lejos de la verdad. Solamente dos casos de Obamacare han pasado más allá de las fases preliminares y llegado hasta los tribunales por méritos propios: La decisión del juez Hudson de Virginia y la del juez Vinson ayer.

    Más importante aún, las partes implicadas en el caso de ayer lo convierten en algo único. Una mayoría de los estados, 26 para ser exactos, y la Federación Nacional de Empresas Independientes han unido fuerzas para emprender acciones judiciales contra esta ley intolerable. El experto en temas legales de la Fundación Heritage, Robert Alt,  comenta que: “Aunque no sea algo totalmente sin precedentes, sí que entra en la categoría de ‘no sucedido en los últimos tiempos’ ya que lo sorprendente es que más de la mitad de los estados presentaran su caso ante una corte federal en nombre propio y de sus ciudadanos para presentar un alegato contra un programa federal inconstitucional”.

    Aún más preocupante para la administración Obama es que, al conceder el juez un amparo de mandamiento judicial a las partes, incluyendo a los 26 estados, el juez Vinson en efecto ha congelado la puesta en práctica de Obamacare. Como toda la ley ha sido invalidada, los futuros requisitos de Obamacare para ampliar los programas de Medicaid se suspenderán, por lo menos en los 26 estados y estos estados se verán librados de su obligación de planear esa expansión en un futuro inmediato.

    En un momento en el que muchos estados se enfrentan a la insolvencia, quitarles esta carga es de esas noticias que se reciben con los brazos abiertos. Pero los amigos de la libertad en Estados Unidos y los que se oponen a Obamacare no pueden quedarse aquí. No fue ninguna coincidencia que, a la hora de hacerse pública la sentencia del juez Vinson, el senador Jim DeMint (R-SC) anunciase que ya tenía las firmas de los 47 senadores republicanos en un proyecto de ley para derogar Obamacare en el Senado. La Cámara de Representantes ya ha revocado Obamacare en el mes de enero.

    La economía de Estados Unidos y el pueblo americano no pueden esperar hasta que la Corte Suprema tome una decisión final. Obamacare no es solamente un asunto judicial. Es una pregunta fundamental sobre en qué clase de país queremos vivir. ¿Queremos una América de gobierno limitado y vibrante crecimiento económico? ¿O queremos ir en la dirección de un ilimitado Estado del bienestar estilo europeo?

     

    La versión en inglés de este artículo se publicó en Heritage.org
    Posted in Constitucionalismo, Estado de Derecho, Estudios, Gobierno de Estados Unidos, Liderazgo para América, Opinión, Sistema de Salud