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  • Ultimas noticias: Pakistán NO es aliado de Estados Unidos

    Los comentaristas de los medios de comunicación americanos reaccionaron sorprendidos ante los informes de que funcionarios pakistaníes podrían haber permitido a los chinos tener acceso a lo que quedó del helicóptero caído en Pakistán tras la incursión contra Osama bin Laden el pasado 2 de mayo.

    Lo que más sorprende es que algunos medios de comunicación sigan refiriéndose a Pakistán como “aliado” de Estados Unidos en la lucha contra el terrorismo. Pakistán no es ni aliado ni enemigo de Estados Unidos, más bien, Pakistán tiene objetivos de seguridad totalmente diferentes a los de Estados Unidos en Afganistán y en la lucha contra el terrorismo en general. Cuanto antes acepten los políticos americanos esta realidad, Estados Unidos tendrá mayores oportunidades de alcanzar sus objetivos en la región.

    La gran preocupación de que los pakistaníes les permitieran a los chinos acceso al helicóptero derribado ha estado siempre latente. China ha sido amiga de Pakistán en las buenas y en las malas durante los últimos 50 años e Islamabad probablemente disfrutaría la oportunidad de ayudar a los chinos con información sobre tecnología militar sensible de Estados Unidos.

    Después de todo, China estaba dispuesta a romper las reglas internacionales en favor de Pakistán poniendo a disposición pakistaní su tecnología de misiles balísticos y conocimientos nucleares durante los años 80 y 90. Más recientemente, China se ha comprometido a suministrar dos nuevos reactores nucleares civiles a Pakistán, a pesar de que dichas transferencias violan las normas del Grupo de Suministradores Nucleares, una organización a la que China se afilió en 2004.

    Los pakistaníes incluso habían insinuado a Estados Unidos, poco después de la incursión contra bin Laden, que estaban pensando mostrarle el helicóptero derribado a China. Por lo tanto, no debería sorprender a nadie si las autoridades pakistaníes efectivamente facilitaron el acceso de China a la aeronave.

    Simplemente sería una razón más para que Estados Unidos se pregunte si debería estar mandando grandes cantidades de dinero en concepto de ayuda a la seguridad de un país que tiene una postura cada vez más desafiante con Estados Unidos.

    La administración Obama está empezando a espabilar al ver que Pakistán no comparte los objetivos estratégicos de Estados Unidos en la región. Inicialmente, la administración creía que podría forjar una sociedad estratégica con Pakistán y trabajar conjuntamente para alcanzar objetivos contraterroristas. Sin embargo, tras el ataque a bin Laden, parece haber mucha menos fe en esta estrategia.

    En la actualidad, la administración Obama discretamente está llevando la cuenta de las iniciativas pakistaníes para erradicar el terrorismo y está poniendo condiciones para mandar dinero americano para seguridad basándose en que Pakistán cumpla ciertos estándares en la lucha contra el terrorismo y en otras áreas. El concepto de ponerle condiciones a Pakistán para contribuir a su seguridad debía haberse impuesto desde hace mucho tiempo. La Fundación Heritage ha defendido esta premisa, incluso presentando testimonio ante el Congreso, durante los últimos dos años y medio.

     

    La versión en inglés de este artículo se publicó en Heritage.org.

     

    Posted in Conflictos Internacionales, Defensa, Estudios, Gobierno de Estados Unidos, Liderazgo Americano, Opinión, Política Exterior, Proteger a América, Seguridad, Terrorismo