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Un año después de la muerte de Osama bin Laden: Al-Qaeda vivita y coleando


 

Hace un año, Estados Unidos le hizo un favor al mundo y mató a Osama bin Laden. Ahora la administración Obama se está atribuyendo el mérito de la derrota de al-Qaeda. Un momentito, no tan rápido…

Desde el 11 de septiembre, Estados Unidos ha frustrado 50 tramas terroristas sobre suelo americano, incluyendo dos este mismo año. En enero, Sami Oskazac, un ciudadano nacionalizado americano nacido en Kosovo, fue arrestado y acusado de planear atentados contra clubes nocturnos, empresas y una comisaría. Un mes más tarde, Amine El Khalifi, un ciudadano marroquí en situación ilegal en Estados Unidos, fue arrestado y acusado de organizar un atentado contra el Capitolio de Estados Unidos. Aunque en ambos casos se trataba de individuos radicalizados actuando en solitario, no obstante se mantenían fieles a la ideología de al-Qaeda y a las tácticas terroristas.

En el exterior, el tiempo juega a favor de al-Qaeda en Afganistán y Pakistán que esepran pacientemente a que nos vayamos. Mientras el presidente Obama reduce las tropas americanas en Afganistán y trata de negociar con los talibanes (que no han renunciado ni a al-Qaeda ni al terrorismo), al-Qaeda está esperando a que las tropas de Estados Unidos se marchen para hacer su reaparición. Además, Pakistán ha sido ineficaz a la hora de tomar medidas contra los talibanes afganos y la Red Haqqani. La tolerancia de Islamabad con dichos grupos ha facilitado la capacidad de operar de al-Qaeda y ha convertido a Pakistán en un refugio seguro para los terroristas.

Sin duda, la muerte de bin Laden fue un golpe para la red al-Qaeda. Sin embargo, la capacidad de al-Qaeda para adaptarse a los retos dificulta la derrota de esta organización. Por ello, al-Qaeda está diversificando su red, realizando significativas incursiones en Irak, Yemen y por toda África. En febrero, al-Shabab y al-Qaeda formalizaron sus relaciones. Al-Qaeda del Magreb Islámico (AQMI) se está aprovechando de la inestabilidad que conllevó el colapso del régimen de Muamar Gadafi en Libia. Boko Haram, un grupo insurgente de Nigeria, continúa sembrando el caos por el país, tras haber sido entrenado y equipado por el AQMI y al-Shabab.

Si la muerte de bin Laden ha demostrado algo es que su legado ha sobrevivido sin él y que al-Qaeda sobrevivirá a cualquiera de sus líderes. Por tanto, ahora no es momento para la autocomplacencia.

 

La versión en inglés de este artículo está en Heritage.org.

 

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