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Voter ID previene el fraude electoral

 

 

La emocionante noche de ayer en Iowa ha marcado el inicio del año electoral 2012. Y con los americanos dirigiéndose a la cita con las urnas —siendo las siguientes en Nuevo Hampshire, luego Carolina del Sur y más allá—, esperan que se mantenga la integridad del sistema electoral para asegurar que cada voto legítimo se tenga en cuenta y que el fraude no sea el factor de decisión a nivel local, estatal o nacional.

Desafortunadamente, a pesar de todos los avances tecnológicos de nuestra democracia moderna, todavía hay fraude en el voto y hay aún resistencia a una muy simple herramienta que podría erradicarlo — la identificación del votante, Voter ID. Algunos, como el New York Times, dicen que el fraude en el voto es un mito, que “no hay casi fraude en el voto en” Estados Unidos. Pero como explica Hans von Spakovsky, experto en asuntos legales de Heritage, este fraude es demasiado común en Estados Unidos hoy en día:

Los negacionistas del fraude también se han perdido las recientes noticias sobre los dobles votantes de Carolina del Norte y el individuo que cometió fraude en Tunica County, Misisipi —un miembro del comité ejecutivo local de la NAACP— que fue condenado en abril a cinco años de prisión por votar en nombre de diez votantes, incluidos cuatro que habían fallecido.

Y la historia del antiguo jefe de personal de Vincent Gray, alcalde de Washington, que fue obligado a dimitir después de que saltara la noticia de que había votado ilegalmente en el Distrito de Columbia aunque era residente de Maryland. Quizá les gustaría tener una copia de la orden de una corte federal de inmigración en Florida sobre un inmigrante cubano que vino a Estados Unidos en abril de 2004 y se registró rápidamente y votó en las elecciones de noviembre.

Incluso el exjuez progresista de la Corte Suprema John Paul Stevens se muestra de acuerdo. Stevens fue el ponente por la mayoría en una sentencia de votación 6-3 que validó la constitucionalidad de una ley de identificación del votante en Indiana: “Que hayan sido documentados flagrantes ejemplos de fraude [en el voto]…a través de la historia de esta nación por respetados historiadores y periodistas…muestra que no sólo es el riesgo de fraude en el voto algo real sino que podría afectar el resultado de una elección de poco margen de diferencia”.

Dada la incidencia del fraude en el voto —y la sencillez de exigir de los votantes que presenten una identificación válida para poder votar—, no es sorprendente que el 70% de los votantes americanos crean que se les “debería exigir mostrar identificación con foto, tales como el permiso de manejar, antes de permitírseles votar”, según una reciente encuesta Rasmussen. Mientras tanto, sólo el 22% de los americanos se oponen a la exigencia.

A pesar del fraude —y a pesar del apoyo a las medidas de identificación del votante—, el Fiscal General Eric Holder tiene la intención de someter a escrutinio las nuevas leyes estatales de identificación del votante por posible racismo. Von Spakovsky escribe que las alegaciones de sesgo carecen de fundamento y hay pruebas para demostrarlo. En Georgia, que promulgó una ley de identificación mediante foto antes de las elecciones de 2008, el número de votantes afroamericanos se incrementó tras entrar en vigor la nueva ley. “Según las estadísticas de la Oficina del Censo”, escribe von Spakovsky, “el 65% de la población negra en edad de votar lo hizo en las elecciones de 2008, comparado con sólo el 54.4% en 2004, un incremento de más de diez puntos porcentuales”.

Además de todo ello, el número de personas que no tienen ya una identificación con foto es increíblemente pequeño. Un estudio de la American University en Maryland, Indiana y Mississippi encontró que menos del 0.5% de los votantes registrados carecían de una identificación emitida por alguna administración y una encuesta de 2006 de más de 36,000 votantes sólo vio que “23 personas de la muestra – menos del 0.1% de los votantes de los que se informó” no podían votar por exigencia de una identificación. ¿Qué ocurre con aquellos sin identificación con foto? Von Spakovsky señala que todo estado que ha aprobado una ley de identificación del votante también ha garantizado que el muy pequeño porcentaje de personas que no tienen una identificación con foto puedan fácilmente obtener una gratuitamente si no se pueden permitir pagarla”.

El pueblo americano valora la integridad de sus elecciones y abrumadoramente apoya la exigencia de identificación del votante para garantizar que el día de las elecciones sea tan justo, honesto y legal como sea posible. Sin embargo, aún hay resistencia y predicciones de masiva denegación del derecho al voto si las leyes de identificación del votante continúan implementándose. La evidencia, sin embargo, prueba lo contrario.

 

La versión en inglés de este artículo se publicó en Heritage.org.

 

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